.Marcia.
La mano del aire
es una mano mágica
que nunca está quieta.
A veces parece tranquila,
como si reposara
en completa quietud.
Pero no es cierto
entra y sale continuamente
moviéndose con tanta suavidad
que no es fácil percibirla.
Y sin embargo, allí está,
en cada ser, en cada no ser,
expandiéndose en una caricia
que todo lo abarca.
Otras veces,
la mano del aire sólo quiere bailar
y danza con las nubes
y danza con cada gota de lluvia
y danza entre las plumas
de las aves en vuelo
y danza entre las hojas de los árboles
y danza entre los aromas y los sonidos
y los colores de las flores
y danza entre la gente que camina
y danza entre las risas
y extiende su suave caricia
en los rostros sonrientes
el único lugar donde le es posible
permanecer por un rato
porque allí habita la esperanza.
A veces, la mano del aire
se transforma en viento
que corre y juega, deslizándose,
creando sonidos.
Otras veces, la mano del aire
ingresa a la tierra
para hacerle cosquillas
a las raíces que encuentra a su paso.
La mano del aire parece incansable
porque guarda en secreto
el motivo que la impulsa:
de modo imperceptible
cada anochecer acaricia
la superficie de las aguas
que se transforman en espuma que la mece
y la hace soñar
hasta que el nuevo sol la despierta.
Y al amanecer
el agua se despide en silencio del aire
convirtiéndolo en burbujas bailarinas
que una a una emergen felices
con un canto al nuevo día.
Pero parte del agua
se transforma en ínfimas gotas
que acompañan al aire
en su recorrido celeste.
Y el aire, como un misterio,
se despide sólo en parte del agua,
porque nada le agrada más
que ser el aliento
de la nueva vida
que durante la noche
ha nacido en el agua.
El agua ama al aire
y su amor es tan profundo
que cada noche,
mientras el aire descansa en su espuma,
recoge del fondo de su lecho
el germen de la vida.
El aire ama al agua
y su amor es tan etéreo
que cada día,
mientras el agua reposa y sueña,
dispersa en su ser
los cálidos rayos de sol
que ha recogido.
El agua ama al aire
porque sabe de su pacto misterioso con el sol.
El aire ama al agua
porque sabe de su pacto secreto con la tierra.
sábado, octubre 14, 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario